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ATRÁS

Como superar el complejo de inferioridad

¿Te sientes pequeño ante determinadas situaciones y/o personas?

¿Tienes ese nudo en el estomago, ese sudor frío y esa sensación de no valer nada en determinados momentos?

No eres el único, a la gran mayoría de la gente le pasa esto. Yo misma estuve viviendo así durante mucho tiempo. Como ya he explicado alguna otra vez, viví inmersa en el miedo durante gran parte de mi vida. De hecho no recuerdo, en mi pasado, ningún momento sin este sentimiento tan horrible. El complejo de inferioridad, ese sentimiento de "hacerte pequeñito" ante el que tienes delante o ante una determinada situación es una consecuencia de no tener una sana confianza en uno mismo.

Pensemos un poco, en que situaciones te sueles sentir pequeñito. Te escribo aquí algunas de las más comunes, pero te invito a que me cuentes y dejes tu comentario más abajo explicándome las situaciones en las que te haces pequeñito. Típicas situaciones donde las personas se sienten pequeñitas:

  • Ante mi jefe directo o otros superiores de altos cargos
  • Ante una autoridad como un médico, un policía, etc.
  • En una reunión con mucha gente pendiente de mi
  • Cuando se ponen muchas expectativas en mi persona
  • Ante determinadas personas que no sabes bien el motivo, te imponen.

Hay personas que saben que provocan en sus subordinados, o en según que personas este tipo de sentimiento de inferioridad y lo utilizan para sentirse fuertes, grandes y poderosos. Esta gente, en realidad, y aunque a ti no te lo parezca, tienen tanto o más miedo que tú. Tú eres una amenaza para ellos y su manera de autoimponerse, de reafirmarse, es utilizar su puesto de trabajo o su puesto de autoridad para ganar una falsa seguridad. Si sigues mi historia sabrás que sufrí mobbing en el trabajo, y durante mucho tiempo la que era mi jefa utilizaba todas sus armas para hacerme sentir mal, pequeñita, que no valía para nada y que tenia aquel puesto de trabajo solo porque ella me dejaba tenerlo.

¿De verdad crees que eso es un buen jefe?

¿De verdad crees que una persona así es una persona segura de si misma?

Yo en aquel entonces pensaba que sí, que ella sabía de todo y que era la mejor, y yo una don nadie que no sabía de nada y que no tenía ningún valor. Mucho me costó cerrar aquel capítulo y comprender que ella estaba inmersa en un miedo aterrador que no le dejaba ver más allá de su puesto de trabajo. Te cuento esto por si es tu caso, o si el tuyo es un caso parecido. Para que no le des el poder que esta persona está robándote. Solo tú puedes dar el poder de hacerte pequeño a quien tu quieras, y explicándote esto he querido desmontar el mito de que el jefe me trata así porque yo no valgo y él es un Dios. NO! NO! y NO! Y ahora bien vamos a ver que puedes hacer para que estas situaciones no te afecten:

  1. Trabaja en ti, en tu desarrollo personal. Lo mejor que puedes hacer es trabajar en ti, ponerte fuerte, potenciar tus virtudes y tus capacidades, desempolvar la seguridad que tenías cuando eras niño y sentirte una persona muy importante, la más importante de tu vida. Para ello, te recomiendo que te apuntes al webinar "Los 7 Pasos para Aumentar tu Confianza" donde de manera gratuita te mostraré los 7 pilares que puedes trabajar para aumentar tu fuerza y tu poder.
  2. Empatía. A mi la empatía siempre me ayudó mucho a ver la otra cara, la otra versión de las personas. Por ejemplo, cuando mi jefa se comportaba de esa manera horrible conmigo me ponía en su piel, en su lugar y sentía lastima por ella, porque para hablarme así y tratarme de esa manera se debía sentir muy vacía por dentro. Con esto no digo que justifiques si actuación o sus palabras, pero si que lo utilices en tu beneficio para que sus palabras no te afecten tanto.
  3. Pon tu limites. Quererse, es respetarse, y respetarse es saber poner limites a los demás para no dejar que "se pasen de la raya". En la consulta suelo decirles a mis clientes que hagan una lista de mínimos, es decir, de aquellos mínimos que no van a permitir. Por ejemplo, si tienes una situación complicada en el trabajo, escríbete tus mínimos en casa, y llévalos a cabo. Por ejemplo, no permitir que me falten a al respeto, no permitir que me alcen la voz, etc. y así, con tus mínimos escritos, tu podrás empezar a marcarlos, a decirle a los demás que de ahí no pasen. Con este ejercicio vas recobrando tu poder, reafirmándote y poniéndote en tu lugar. Te recomiendo que lo hagas.
  4. Sal de ahí. Si en algún sitio, en algún trabajo, en alguna relación del tipo que sea, te hacen sentir mal, pequeño y no puedes ser tu mismo, no te interesa. Así de claro. Has venido aquí, a esta vida para brillar, y en tu camino las personas que no te ayudan a brillar debes dejarlas fuera o lo más lejos posible. Rodeate de gente que te quiera, que te valore, que crea en tí, y que te aporte. Es fantástico sentir el amor y el cariño de la gente, búscalo.

Cuando crees en ti, cuando sabes todo lo que vales y todo lo que eres capaz de hacer entonces el complejo de inferioridad desaparece de tu vida y ésta se vuelve mágica. De verdad somos mucho más de lo que creemos. El otro día hablaba con mi amiga Sandra, una muy buena amiga que conozco desde siempre, y me decía que estaba alucinando de todo lo que había conseguido y de como había cambiado. Recuerdo que le dije, que llevaba mucho trabajo interior y que era genial descubrir todo lo que hay dentro de nosotros, que si lo supiéramos nadie se quedaría ahí quietito, anulado por el miedo, que saldríamos fuera y empezaríamos a vivir de verdad, a conseguir nuestros sueños y por lo tanto nuestra felicidad. Así que ya sabes, si has llegado hasta aquí en este artículo es porque te ha pasado o te pasa este sentimiento tan horrible de hacerte pequeñito ante los demás. No lo dudes, toma las riendas de tu vida, pon en marcha estos puntos, vente al webinar "Los 7 pasos para Aumentar tu Confianza", que es gratuito y voy a estar contigo desmontando miedos y creencias que te paralizan. Y si quieres ponte en contacto conmigo y explícame tu caso para que te pueda ayudar (monica@re-inventate.com). No dejes de vivir la vida de abundancia y felicidad que te toca vivir. Despierta, toma acción, mi mano está tendida para ayudarte, ahora es cosa tuya querer cogerla.   Te espero! Un abrazo, Mónica